El momento adecuado viene definido por el estado madurativo del aparato digestivo, necesidades metabólicas y desarrollo psicomotor. La pauta a seguir en este proceso de transición deberá ser lo suficientemente lenta y progresiva para respetar el desarrollo del niño.
Ofrecemos varias fuentes de información para familias, todas ellas acordes y compatibles:
Dr. César Romero, Pediatra.
Desde tiempos ancestrales el proceso de "aprender a
comer" había sido guiado por el instinto de los bebés, el sentido común de
las madres y las costumbres étnicas, sin más influencias externas.
En la segunda mitad del siglo XX la alimentación infantil y
otros aspectos de la puericultura tradicional cambiaron drásticamente por la
influencia de las nuevas ideas científicas y renovadoras. Así en los años
60-70 las familias fueron aceptando "de buen grado" las nuevas
prácticas de alimentación infantil basadas en productos elaborados, buscando la
comodidad y en la creencia de que era mejor para los niños. Realmente casi
nunca hubo evidencia científica que apoyara la conveniencia de esos métodos
modernos de alimentación infantil.
En la alimentación complementaria (AC) de esa época era
imprescindible tener batidora eléctrica para triturar al máximo todos los
sólidos, usar multicereales edulcorados, frutas procesadas, retrasar la
introducción de todo por un supuesto riesgo de alergia o de celiaquía y sobre
todo no dar trozos para evitar el atragantamiento. Todas estas prácticas eran
contrarias a lo acostumbrado ancestralmente y el cambio no se basó en conocimiento
científico sino en el consejo de expertos y en la publicidad de los
fabricantes.
Estas ideas "progresistas", quitaron el poder a
las familias en un proceso totalmente natural, dependiente de la
maduración y la personalidad de cada niño. Por contra la AC pasó a estar
dirigida con un nuevo estilo, que retrasaba el aprendizaje de la masticación, la
aceptación de sabores naturales y la autorregulación por parte del bebé.
Recientemente, de forma reactiva y contraria a esas
prácticas ya desacreditadas, se ha promovido un modelo de alimentación o
destete dirigido por el bebé, el Baby led Weaning (BLW) y su versión modificada
Baby-led introduction to solid (BLISS).
Baby led Weaning
Este método pone
el foco en las claves comportamentales de bebé como son la madurez,
habilid manual, hambre y saciedad, es el bebé quien dirige el proceso de cambio
hacia la alimentación variada.
Hay requisitos necesarios para ponerlo en práctica como es el haber conseguido ya la sedestación sin
apoyo, ser capaz de coger objetos y llevarlos a la boca, pero sobre todo que el niño muestre interés por la comida de los cuidadores.
También debe
considerarse la necesidad de que la familia tenga conocimientos nutricionales
básicos, así como tiempo y medios para practicarlo con garantías.
Los alimentos
para utilizar serán los habituales de la familia siempre que sean saludables,
se deben preparar con forma y tamaño adecuados para que puedan ser cogidos con
las manos y tener consistencia blanda para poder ser masticados entre las
encías y la lengua.
Por el
contrario, se deben evitar los alimentos duros o que sueltan tozos rígidos para
evitar el atragantamiento. Son ejemplos de ello la zanahoria, manzana cruda,
uvas, aceitunas y frutos secos enteros.
Debemos explicar
a la familia que no son necesarios los dientes en este proceso, tampoco es
necesario ningún orden con los alimentos y que las arcadas no significan
atragantamiento.
Algunos bebés no
podrán o deberán tener especial vigilancia con este método como pueden ser los
niños prematuros o quienes tengan problema en el neurodesarrollo entre otros.
Ventajas
del BLW:
- Autorregulación de la
ingesta, el niño toma la cantidad deseada de forma natural sin más medida, esto
podría ser un factor preventivo frente a la obesidad.
-
Conoce los sabores y
las texturas de los alimentos de forma más directa.
-
No es necesario hacer
comidas diferentes para el bebé, sirven las mismas que toma la familia.
-
Aprendizaje de
habilidades en la mesa junto a la familia.
Inconvenientes:
- La buena práctica del
BLW requiere un cierto nivel de conocimiento sobre la calidad nutricional, así
como tiempo para practicarlo correctamente.
-
Podría ocurrir en
algunos casos que no se llegue a las necesidades calóricas o de nutrientes
específicos.
-
Aunque existe
controversia, podría aumentar la frecuencia de atragantamientos.
Version modificada del BLW: Baby-led introduction to
solid (BLISS)
Este método
surgió en nueva Zelanda en 2015 con el fin de solucionar los posibles
inconvenientes descritos en el apartado anterior y por tanto es más fácil que
sea aceptado por las familias y recomendado por los profesionales. Las
principales características son las siguientes (Tabla I):
-
Ofrecer alimentos que
el niño puede coger con sus manos y llevarlos a la boca.
-
Ofrecer un alimento
rico en hierro en cada comida.
-
Ofrecer un alimento
de alta energía en cada comida.
- Evitar alimentos que puedan suponer riesgo de asfixia.
Tabla I: Lista de alimentos relevantes para el
BLISS (Tomado del manual de nutrición de la
AEP)
|
Alimentos
clasificados como que contienen hierro |
·
Carne de vaca, cerdo, pollo,
cordero. ·
Pescado. ·
Hígado (incluyendo paté). · Cereal de arroz infantil fortificado con hierro. · Legumbres: lentejas, judías blancas, hummus, garbanzos. |
|
Alimentos
clasificados como de alta energía. |
·
Todos los alimentos excepto la
mayoría de las frutas y verduras, las galletas de arroz simples o las sopas
claras. ·
Frutas clasificadas como de
alta energía: aguacate y plátano. ·
Verduras clasificadas como de
alta energía: calabaza, patata y batata. |
|
Alimentos
clasificados como de alto riesgo de atragantamiento |
·
Verduras crudas (por ejemplo,
zanahorias, apio, hojas de ensalada) Manzana o melocotón crudos, cereza,
uvas, bayas, tomate cherry. ·
Galletas de arroz, patatas
fritas, chips de maíz. ·
Frutos secos (por ejemplo:
cacahuete, pistachos, nueces enteras). ·
Frutas secas (por ejemplo,
pasas y arándanos). ·
Guisantes y maíz en grano. ·
Caramelos y chucherías. ·
Embutidos de carne procesada
(salchichas). · Otros alimentos duros (es decir alimentos que no se pueden aplastar contra el paladar con la lengua). |
¿Hay
preferencia entre método convencional y el dirigido por el bebé?
No podemos
responder a esta pregunta, la evidencia científica es limitada, los estudios
disponibles son de baja calidad y no encuentran diferencias significativas en
los resultados en ninguno de los apartados estudiados: riesgo de
atragantamiento, ingesta calórica e ingesta de los diferentes grupos de
nutrientes. Tampoco los resultados son concluyentes en la protección frente al
sobrepeso o problemas de conducta alimentaria.
Es importante
aclarar que el método convencional de AC y el dirigido por el bebé,
especialmente el BLISS no son excluyentes entre sí, por lo que la opción de
combinarlos podría conllevar algunas ventajas y disminuir de los
inconvenientes, además de ser más fácil de aceptar por los profesionales poco
entrenados.
La elección del
método de AC debe individualizarse considerando el desarrollo de cada lactante
y las preferencias de cada familia.


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